Definido por una geometría facetada y volúmenes puros, Bardo propone un juego de luces y sombras que acentúa cada uno de sus pliegues. La cerámica de tono claro y acabado mate le otorga una lectura arquitectónica, donde la solidez de la forma se aligera por la pureza de sus líneas.Su presencia rotunda funciona como un punto de interés visual, aportando textura y rigor geométrico a cualquier composición espacial, ya sea albergando elementos naturales o como objeto escultórico.
Disponible en dos proporciones (alto × ancho × profundidad):
Chico: 18,2 × 18 × 17,5 cm
Grande: 15 × 18,8 × 17,7 cm